Ya es un hecho que las tabaquerías ligeras se han consolidado como una solución eficaz en sustitución de la tradicional fábrica de ladrillo, gracias a su enorme abanico de soluciones constructivas, su ligereza, aislamiento térmico y acústico, su rapidez y precisión de montaje, compatibilidad con los más exigentes niveles de detalle y acabado, además de ejecutarse en seco, es decir, en ausencia de agua.
Esencialmente consisten en tableros de yeso y celulosa que se atornillan a una subestructura ligera y cuyas uniones y encuentros se repasan con pasta para lograr una planeidad adecuada, formando un soporte listo para recibir el acabado deseado, de pintura, papel, alicatado, tela, etc...
